Sin Vergüenza (5 de Marzo)
“Esto quiere decir que, en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, sin tomarles en cuenta sus pecados…” 2 Corintios 5:19a RVC
Muchas veces cuando nos acercamos a Dios para orar, lo primero que se nos viene a la mente son nuestros errores. De hecho, quizás te pasó alguna vez que ni siquiera te animaste a orar por la culpa y vergüenza que sentías.
Tomemos un momento para pensar en esta realidad: Dios, en Jesús, eligió relacionarse con las personas “sin tomarles en cuenta sus pecados.” Esa frase también se puede traducir como “no imputándoles sus pecados.” En otras palabras, está diciendo que Jesús se relacionaba con las personas sin atribuirles la responsabilidad de sus errores.
Esto significa que cuando Dios te ve, ni siquiera toma en cuenta tus pecados. Pensá un momento en eso. Cuando te acercás a Dios lleno/a de vergüenza y ni siquiera te atreves a levantar tu mirada por la culpa que sentís, él ni siquiera está prestando atención a tus errores.
¿Por qué tiene esa actitud Dios? Porque su deseo más grande es simplemente estar con nosotros. Para reconciliar al mundo consigo mismo Jesús pagó el precio más alto y “cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz” (1 Pedro 2:24 NVI).
Dios no toma en cuenta nuestros pecados porque él ya se hizo responsable de cada uno de ellos en la cruz. Recordá eso la próxima vez que sientas demasiada vergüenza para orar.
Aplicación
Hoy en tu tiempo de oración simplemente reflexioná sobre el hecho que Dios no toma en cuenta tus pecados. Acercate a él con confianza porque te espera con los brazos abiertos.
Oración
Jesús, me acerco a vos sin vergüenza porque sé que me aceptas tal como soy. Ayudame a encontrar descanso para mi alma en tu presencia. En tu nombre; amén.