Llenos de Visión (21 de Marzo)

“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo a través de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación.” 2 Corintios 5:18 RVC

Lo que Dios hace en nosotros no es solamente para nosotros. Siempre tiene un propósito mayor.

2 Corintios 5:18 dice que Dios nos reconcilió consigo mismo y nos dio el “ministerio de la reconciliación.” Lo mismo que Dios hizo en nosotros lo quiere hacer también a través nuestro en las vidas de los demás.

En estos 21 días vimos como Dios nos ama con un amor sin límite. Dios no nos condena sino que nos levanta y nos da otra posibilidad como Jesús con la mujer sorprendida en el acto de adulterio en Juan 8. Dios no nos rechaza sino que nos acepta y nos restaura como el padre con el hijo pródigo de Lucas 15. Dios nos promete que se olvida de nuestros pecados (Hebreos 8:12) y que no toma en cuenta nuestros errores cuando piensa en nosotros.

Y Jesús nos dejó este mandamiento: “Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros” (Juan 13:34 NVI). Jesús nos amó con un amor inmerecido, y nos llamó a mostrar ese mismo amor a los que nos rodean: a nuestro prójimo, a los excluidos…incluso a nuestros enemigos. Jesús nos llamó a ser personas de amor.

¿Cuál es la meta? Reconciliar a las personas con Dios. La meta es que las personas puedan encontrar la vida en abundancia que Jesús nos ofrece cuando vivimos en relación con él.

Vivamos este año llenos de visión. Llenos de expectativa porque los hijos pródigos vuelvan a casa, los individuos destrozados encuentren una mano extendida para levantarlos y personas por todos lados empiecen a creer que mañana puede ser mejor que hoy.

Seamos personas que no siguen la corriente sino que marcan la diferencia con el amor sin límite que ofrecen al mundo que tanto lo necesita.

Aplicación

Tomá un momento hoy para reflexionar sobre 2 Corintios 5:18 y el hecho que tenés el “ministerio de la reconciliación.” No es un título sino el llamado de Dios para vivir tu vida con propósito y darte cuenta que podés marcar la diferencia en tu entorno.

Oración

Jesús, no quiero que lo que hiciste en mí termine conmigo. Quiero vivir mi vida con el propósito de mostrar tu amor sin límite a cada persona que cruza mi camino. En tu nombre; amén.